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Diego del Castillo y los malditos de Mareas Perdidas

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La trágica historia de Diego del Castillo y los malditos de Mareas Perdidas, por Amandas Crusader.

 

Diego del Castillo.pngDiego del Castillo quien descubre y da el nombre a Lejanía, nombrado protector de Lejanía, tiene una historia plagada de traiciones, como la mayoría de las personas destacadas en esa época, sin embargo en torno a esta historia ocurren sucesos inexplicables donde es difícil trazar una línea entre la leyenda y la realidad, en cualquier caso, intentamos recopilar la mayor cantidad posible de documentos para recuperar nuestra historia perdida en el incendio de 1939, especialmente la historia de Diego del Castillo, nuestro personaje histórico más importante.

 

Todo comenzó en el año 1536 de nuestro señor, cuando a nuestro descubridor, don Diego del Castillo, se le encomendó por orden del rey Carlos I, el liderazgo de una importante expedición que tenía como propósito abastecer de provisiones y refuerzos a militares Hernán Cortez en México cuyas fuerzas estaban mermadas desde la batalla de Otumba,  A Diego del Castillo se le asigna una flota bajo su mando con los 6 navíos más modernos de la armada española, incluyendo al imponente galeón Mano de Dios, con la advocación de Hércules del Mar, era la una nave tan imponente en tamaño, poderosa con sus inigualables 114 cañones 3 veces más que cualquier otro navío, y veloz como un delfín, que se le consideraba una nave invencible y adelantada a su época, con esta nave el tan ansiado auxilio a Hernán Cortes debía estar garantizado.

 

Carlos I.pngDurante el camino se encuentran un enemigo inesperado que hasta ese momento solo se conocían por cuentos de marineros que parecían más asusta niños que un problema real, por lo que había sido ignorado por los españoles, eran los comienzos de la piratería francesa, cuesta pensar hoy dia que una potencia recurriera a la piratería para financiar su armada, pero así ocurrió, naves militares con tripulación militar camuflados bajo la bandera pirata, se les llamaban corsarios, usualmente ningún pirata se atrevía a atacar a la armada española, menos aun cuando se trataba de un convoy entre el viejo  y el nuevo mundo muy bien custodiado, pero ya grupos de modernas naves de guerra francesas de corsarios , eso ya era otra cosa, Diego del Castillo al descubrir la vulnerabilidad de su convoy ante múltiples galeones corsarios, aunque convencido de que no serían un gran problema para la todo poderosa Mano de Dios, temía por los navíos de carga que debía proteger que no tenían las suficientes armas para defenderse, al no poder arriesgarse a perder ninguna nave de Cortes, decide enfrentarse solo con la Mano de dios y la Santa Concepción María, el segundo navío mejor armado del convoy de Cortes, contra 5 barcos de corsarios franceses, mientras el resto del convoy huía alejándose tan rápido como sea posible de la refriega.

 

Como se esperaba la Mano de Dios junto a la Santa Concepción María no tienen problemas en enviar a 2 naves francesas al fondo del mar para que las demás se retiren en una desorganizada desbandada, iniciando así la temida reputación del Hércules del Mar, poco después el convoy se reúne de nuevo y logra cumplir su misión llevando refuerzos frescos y provisiones a Hernán Cortes, la audacia de Diego del Castillo al romper las normas militares navales para improvisar exitosamente ante una situación hasta ahora desconocida, le convierte en el almirante favorito del rey Carlos I otorgándole los privilegios que pidiese, este extracto de la historia sin relación aparente con lo que nos interesa, Lejanía, en realidad fue el preámbulo de nuestra historia y parte fundamental de nuestros acontecimientos.

 

La mano de dios maqueta.pngDurante varios años, Diego del Castillo al mando de la Mano de Dios cumple un servicio impecable, gracias a la temible reputación de su poderoso navío no tiene problemas en despejar la ruta desde el nuevo mundo protegiendo de los corsarios franceses  a las naves cargadas de tesoros hacia España, convirtiéndose en un héroe y una leyenda no solo para su rey, sino para todo el reino.  Pero pronto llegarían también los Halcones, que  eran sangrientos corsarios bajo el mando y protección de Inglaterra quienes al capturar un barco tomaban a los sobrevivientes españoles como prisioneros para venderlos como esclavos, la rivalidad entre Felipe II sucesor de Carlos I y la reina de Inglaterra Isabel I, provoca que los sanguinarios halcones se ensañen particularmente contra los españoles, pero de forma más directa y menos disimulada sin importarle alimentar con su descaro lo que ya parecía una guerra no declarada entre España e Inglaterra, a diferencia de los franceses, los halcones no se molestaban en disimular que estaban directamente bajo el mando de la reina como parte de la armada británica con la única diferencia que navegaban sin uniforme inglés y utilizando la bandera de los corsarios.

 

John_Hawkins.pngDiego del Castillo recibe la orden de unirse a la flota del virrey para atacar al almirante y ahora corsario inglés John Hawkins quien estaba al mando de todos los halcones, y que asediaba con la colonia española en Veracruz México, John Hawkins había labrado una reputación inicialmente con el tráfico de esclavos desde áfrica que obligaba por la fuerza a sus clientes en el nuevo mundo a comprar, y posteriormente se dedicó a atacar y saquear colonias españolas, al mando de toda una flota de corsarios ingleses parecía imbatible, pero en Veracruz es vencido por la flota española gracias a la ayuda de la Mano de Dios que derrota  sin problemas al Jesús de Lubeck, el barco de John Hawkins que era el más grande y moderno de Inglaterra, propiedad de la mismísima reina Isabel I. la Mano de Dios también vence a el Ángel y el Swallow 2do y 3er buques más importantes de Inglaterra, causando un duro golpe a Inglaterra. Drake sobrino de John Hawkins logra huir en su barco El Judit, abandonando a cientos de hombres en el puerto, Judit es el único barco que sobrevive y Francis Drake para ocultar su cobardía se encarga de volcar toda la atención y el odio de la reina Isabel I tras haber perdido su flota de Halcones contra Diego del Castillo y su nave, La Mano de Dios. En ese momento la reina Isabel I comienza a reconstruir su flota de corsarios y jura venganza contra Diego del Castillo y su barco, la obsesión de Isabel I por destruir a la Mano de Dios y a Diego del Castillo seria el preámbulo de la guerra entre España e Inglaterra.

 

En 1569 en el apogeo de la ruta de barcos mercantes desde el nuevo mundo cargados de tesoros desde el norte del continente, se le ordena a Diego del Castillo  proteger al mayor cargamento de tesoros, oro y piedras preciosas jamás realizado en un solo viaje, este cargamento es llamado los Tesoros de Cortes, mientras Francis Drake quien después de abandonar a su tío John Hawkins, gozaba del total apoyo de la Hernan Cortes.pngreina Isabel I mientras realizaba terribles actos de piratería contra los mercantes españoles, hundiendo o capturando cada barco español que se encontraba, capturando sus tesoros y esclavizando a sus marineros, Drake prometió a Isabel I encontrar y hundir a la Mano de Dios pero en realidad le temía, y mientras hacía creer a la reina que compartía su obsesión de venganza para limpiar su nombre en realidad procuraba no encontrarse con Diego del Castillo y su poderosa nave. Pero la reina Isabel I se entera del cargamento de los Tesoros de Cortes, y la posibilidad de consumar su venganza y privar a España de este increíble cargamento de oro al mismo tiempo, ha sido demasiada tentación, y ordena a Drake unirse a otras 2 flotas de corsarios ingleses y rebeldes holandés para interceptar el convoy español. Francis Drake esta vez sin remedio, debe enfrentar su nuevo galeón The Hellion contra la Mano de Dios.

 

Impresionado por el volumen de corsarios unidos en un mismo ataque, Diego del Castillo recuerda su estrategia que le ayuda a salir de una situación parecida hace muchos años atrás en la misión inaugural tanto para el como capitán, como para la Mano de Dios, y ordena dividir sus fuerzas, 8 grandes barcos mercantes poco armados y cargados con la mayor parte del Tesoro de Cortes huyen hacia el norte, mientras la Mano de Dios, el Odisea capitaneado por Enrique Valdez, el Infanta II capitaneado por Juan el despiadado, Nuestra Señora de Begoña capitaneado Francisco Pizarro, y la Santa Rosa de cuyo capitán no hemos logrado encontrar información, se enfrentan al The Hellion de Fracis Drake y otras 7 naves de guerra que le acompañan.

 

batalla mareas perdidas.pngDe esta épica batalla cuyos detalles bien merecen su propio relato, surge una de las historias más sangrientas de la historia naval,  Francis Drake después de sufrir daños considerables en The Hellion huye de nuevo honrando su tradición cobarde después de hundir a  la Infanta II, ya los corsarios habían perdido 4 de sus naves, pero los españoles habrían perdido también 2 de sus barcos, Nuestra Señora de Begoña y la Santa Rosa, El Odisea y la Mano de Dios acaban con el resto de la flota Inglesa pero sufren graves daños, La Mano de Dios ha perdido su palo mayor, el timón apenas responde y su maltrecha y herida tripulación lucha por detener múltiples vías de agua, el Odisea aún puede navegar pero se está hundiendo mientras intenta mantenerse a la par de la Mano de Dios, rescatan del mar a los españoles que pueden y fijan rumbo hacia el norte en busca del resto del convoy.

 

Es entonces cuando ocurre, se encuentran una extraña y espesa niebla que les provoca malas sensaciones, es uno de esos eventos que sacan a relucir los temores, leyendas y supersticiones más ancestrales de los marineros, sin evidencias de que el convoy hubiese cambiado de rumbo deciden internarse en la fría niebla que se mantiene estática y no parece moverse con el viendo, dentro de la niebla su temor crece aún más, una vez dentro los malos presentimientos se apoderan de las tripulaciones mientras sienten que la misteriosa niebla les abraza como si tuviera vida y conciencia reclamando sus almas, para aumentar la desesperación el Odisea no resiste más y se hunde drásticamente como si una fuerza lo empujara hacia el fondo del mar, la mayoría de la tripulación logra saltar para ser rescatados por la Mano de Dios, pero poco después encuentran la salida del misterioso banco de niebla para divisar tierra, es entonces cuando descubren nuestras islas, ocultas dentro de un perpetuo banco de niebla que la rodea, y que cualquier capitán con un poco de sentido común procuraría evadir, por eso habían permanecido ocultas ante el tráfico de las rutas navales entre el nuevo y el viejo mundo al este de lo que hoy conocemos como Norte América, con la Mano de Dios gravemente averiado después de la batalla Diego del Castillo decide llegar a tierra para realizar reparaciones del barco con la esperanza de que el resto del convoy este a salvo rumbo a España.

 

Del Castillo en Lejania.pngEl nuevo descubrimiento estaba conformado por múltiples islas, algunas con cientos de kilómetros de separación entre ellas y ninguna con más de 10 o 15 kilómetros cuadrados, sus indígenas, eran una sociedad completamente aislada hasta el momento del resto del mundo, se conformaban por varias tribus entre las diferentes islas, algunas de ellas compartían una misma isla, y aunque parecían ser amables y pacíficos, desmedidos a la hora de agasajar y hacer sentir cómodos como huéspedes especiales a los maltrechos y heridos marineros españoles, escuchan historias de grandes rivalidades entre las tribus que en varias ocasiones los llevaron a cruentas guerras, Diego del Castillo escribe en sus memorias que al descubrir que pequeñas tribus aisladas que no han conocido la crueldad del mundo, al no lograr superar sus diferencias a pesar de compartir suficiente terreno y recursos para todos en un hermoso paraíso, se da cuenta que la crueldad del hombre está en sus corazones y aunque no se explica cómo, entiende que es parte de la creación de dios.

 

Diego del Castillo no pierde las esperanzas, y mientras sus hombres se recuperan y hacen las reparaciones necesarias a la Mano de Dios para regresar a España, se dedica a compartir cultura con los indígenas, enseñarles la religión católica y acercar a los jefes de las tribus para que se entiendan entre ellos enseñándoles algo hasta ahora desconocido para ellos, el poder del dialogo, intenta contarles sobre los problemas del mundo y la suerte que tienen en compartir ese pequeño paraíso sin que nadie les moleste, y mientras intentan que sientan un cierto apego por el paraíso que dios les ha regalado y el valor de compartirlo en paz, entiende que debe darle un nombre para que los indígenas obtengan el principio de una identidad común que les acerque entre ellos, y es entonces cuando nuestro conjunto de islas recibe el nombre que aun hoy a pesar de ser parte de los Estados Unidos de América mantenemos con orgullo, por su aislamiento y preservación con respecto al resto del mundo, protegidos por la vigilante niebla que les rodea para mantenerles a salvo de la crueldad de un mundo en guerra, corsarios y piratas, Diego del Castillo bautiza el descubrimiento que ve como islas lejanas del mundo, con el nombre de Lejanía.

 

Ashra.png5 años después de disfrutar las bondades de Lejanía, su gente que ahora vive en paz y adoran a los marineros como buenos amigos, Diego del Castillo conoce a Ashra una hermosa indígena de quien se enamora y con quien contrae nupcias, pero la Mano de Dios esta reparada y lista para zarpar, los marineros sienten cierta emoción por regresar a España pero es una sensación agridulce, se han acostumbrado a los paisajes de Lejanía, sus mujeres, amigos, su vida tranquila y relajada que refleja una fiel postal de lo que conocemos hoy como un paraíso, y se dan cuenta de que sienten más deseos por quedarse que por volver al viejo mundo, sin embargo el sentido del deber y de hacer lo correcto les hace prepararse para partir, aunque cientos de marineros deciden quedarse y Diego del Castillo consiente de las raíces que han hecho en el lugar, se los permite, encomendándoles la labor de mantener a las tribus en paz, civilizados y temerosos de dios.

 

Llega la hora de enfrentarse de nuevo a la niebla, que los indígenas aseguran que solo deben temerle los hombres de negro corazón, pero a los buenos y que les rindan respeto no tienen nada que temer. Sin embargo la sensación al atravesar la tenebre niebla nuevamente al irse no es diferente a la sentida cuando llegaban a los desconocido hace 5 años lo que les pone muy nerviosos. Es en ese momento cuando Diego del Castillo hace jurar a sus hombres que no hablaran de Lejanía y su gente a nadie para preservarles ajenos a la maldad del mundo y que siga siendo un paraíso virgen, y acuerdan contar que han reparado el barco en un pequeño islote abandonado con recursos mínimos sin dar mayores detalles.

 

1011px-antonio_prez_liberado_por_el_pueblo_aragons_en_1591-_manuel_ferran_bayona_-_5755-300x228.jpgCuando Diego del Castillo llega a España descubre una terrible realidad que borra intempestivamente la sonrisa que le producía recordar a Ashra  y Lejanía. El resto del convoy jamás llego a puerto, nadie sabe que les ha pasado, actualmente seguimos sin estar seguros, algunos piensan que habría sido capturado por los ingleses pero esa posibilidad es remota ya que habrían presumido de ello hasta el cansancio, las marineros más supersticiosos piensan que desaparecieron en la niebla o que se los había tragado el monstruo de Abyss al que los indígenas de Lejanía temían, y los más sensatos pensaban que podrían haber chocado con rocas en la niebla, o se habrían separado para ser hundidos o capturados por separado a manos de corsarios o piratas, pero lo cierto es no habrán tenido un buen final y el misterio aún no se ha aclarado ni el Tesoro de Cortes se ha encontrado, lo que si era un hecho cierto es que España e Inglaterra estaban al borde de la guerra, Francis Drake que había huido de la batalla y que ya sabía que el convoy con los Tesoros de Cortes jamás había arribado, había tergiversado la historia a su favor para quedar bien con la reina Isabel I, culpando a Diego del Castillo por no haberse rendido cuando estaba derrotado forzando a Drake a hundir todo el convoy innecesariamente, para que luego Diego del Castillo hullera despavorido como un cobarde con la Mano de Dios abandonando al resto de los Españoles a sus suerte, Drake quien no quería que nadie se acercara al lugar para rescatar a Diego del Castillo pensando que quizás habrían naufragado en una isla, sin saber dónde se habían metido durante estos años, y quien no había llegado a ver la misteriosa niebla que encubría a Lejanía, no habría querido revelar la posición donde la batalla habría ocurrido diciendo que estaban perdidos, desde entonces se conocía la gran batalla por el tesoro de Cortes como la batalla de Mareas Perdidas.

 

Felipe II.pngPara entonces el rey Felipe II quien, quien estaba harto de los actos de piratería amparados por la reina Isabel I de Inglaterra, esperaba una excusa para declarar la guerra abierta a los ingleses, pero tras escuchar la versión de Diego del Castillo con lo que tendría más que justificada la reacción militar de España, no podría usarla, ya que durante años habría intentado desprestigiar a Carlos I para sucederle en la corona, y entre sus principales argumentos habría utilizado la desgracia de Diego del Castillo según la versión de Francis Drake para calumniarle como héroe de España y con él, a Carlos I la persona que le habría apoyado durante tantos años, por lo tanto, con la reaparición de Diego del Castillo después de años sin saberse nada de él, no tiene más remedio que ser coherente con sus acusaciones previas, culpando  a Diego del Castillo por la pérdida de los Tesoros de Cortes causando la vergüenza de España y provocando las tensiones entre España e Inglaterra, encerrando en las mazmorras a Diego del Castillo junto a todos sus oficiales, en cuanto a la tripulación se les permitió conservar su libertad con la condición de que no contarían a nadie lo ocurrido, entonces son aislados y maltratados, y aunque no compartían la misma pena que Diego del Castillo y los oficiales de la Mano de Dios, si compartirían el mismo destino de infortunio ante los ojos públicos, y desde entonces se les conoce como los Malditos de Mareas Perdidas.

 

Habiendo pasado 2 años de la llegada de la Mano de Dios a puerto, y con la mala vida que llevaban los Malditos de Mareas Perdidas tras haber caído en desgracia y pasar a ser de gloriosos marineros y héroes de España a simples mendigos sin derecho a una vida digna bajo el desprecio de su rey y todo el pueblo, conspiran para liberar a Diego del Castillo y el resto de oficiales, de forma organizada asaltan las mazmorras donde se encontraban confinados, y huyen para robar un barco teniendo en mente regresar a Lejanía donde podrían terminar sus días en ese paraíso y sin la injusta desgracia que habría recaído sobre ellos, el destino pone en su camino nuevamente a la Mano de Dios que acaba de ser completamente reparado y aprovisionado esperaba en puerto a su nueva tripulación y a Hilario Posada su nuevo capitán quien gozaba de la gracia de Fernando II para confiarle el que aun entonces, seguía siendo el navío más poderoso jamás construido, los Malditos de Mareas Perdidas se hacen de nuevo con el gobierno de la Mano de Dios y zarpan para regresar a Lejanía.

 

La mano de dios 2.pngUna vez en Lejanía consiguen lo que anhelaban, paz y tranquilidad, y para asegurarse de que todo siguiera así, la Mano de Dios habría cambiado su apodo de Hércules del Mar a Defensor de Lejanía, y el poderoso galeón era utilizado para patrullar las aguas de Lejanías asegurándose de mantener las islas ajenas al resto de la humanidad, hundiendo a cualquier barco que se atreviera a acercarse a las aguas de Lejanía, ya no solo por proteger a los indígenas y las familias que habían comenzado a conformar con ellos, también para proteger su propio destino como prófugos malditos del rey Felipe II de España y como el objeto de la venganza aun no consumada de Isabel I reina de Inglaterra, de pronto se habían convertido en el enemigo de las 2 grandes potencias. Mientras tanto, en España, se habrían escuchado historias de los Malditos de Mareas Perdidas sobre la misteriosa niebla que rodeaba las islas aunque nadie sabía dónde estaban, Felipe II cada vez más envenenado contra los Malditos de Mareas Perdidas por la influencia de Hilario Posada quien les odiaba con todo su corazón por haberle arrebatado su poderoso y emblemático navío justo antes de tomar el mando, le otorga una flota a Hilario Posada y le asigna la misión de proteger a los barcos mercantes en su ruta desde el nuevo continente, pero al mismo tiempo buscar a Diego del Castillo, la Mano de Dios y al resto de los malditos. Sin embargo como se habría desviado de las rutas hacia el norte para proteger al convoy de la batalla de Mareas Perdidas, era poco probable toparse con las Islas, permaneciendo a salvo hasta el año 1596.

 

Francis Drake.pngEn este año 1596, Francis Drake quien a pesar de sus continuos actos de cobardía habría disimulado muy bien su deshonra ante su reina, habría sido nombrado caballero y gozaba de la total gracia de Isabel I durante la ahora abierta guerra entre Inglaterra y España, Sir Drake convence a la reina de establecer una base en Portobelo actualmente conocida como Panamá y que se encontraba bajo la bandera española, y así poner en jaque a las colonias españolas en América, durante la primera escaramuza en Portobelo intenta capturar un galeón español quien responde con un disparo directo en el puente de mando matando a todos los oficiales de Sir Drake, entonces se ve forzado a retirarse y reagruparse en la costa para reparar al The Hellion e intentar atacar desde tierra, para ser derrotado de nuevo intentando asaltar Portobelo defendido por una pequeña fuerza de 120 soldados españoles, Sir Francis Drake cuyos actos no se correspondían con su fama, se vuelve cada días más amargado e irritable, poco tiempo después enferma de disentería y muere en la mar a bordo de su barco frente a las costas de Portobelo, durante su agonía, en un último acto en contra de su eterno rival Diego del Castillo, redacta un manifiesto que revela la posición de Mareas Perdidas y contando como vieron a la Mano de Dios navegar hacia el norte de esa posición para dar una pista de donde se encuentran ocultos los malditos de Mareas Perdidas, información que había mantenido en secreto para preservar su reputación con su versión de la historia, a Sir Drake le convenía que Diego del Castillo se mantuviera oculto o muerto, pero no capturado ni por los ingleses ni Felipe III.pngespañoles para contar a oídos menos necios que los de Felipe II lo que realmente habría ocurrido en Mareas Perdidas, sin embargo el documento no es descubierto hasta el año 1597 con la captura de Thomas Baskerville quien estaba ahora al mando de The Hellion el barco que gobernaba Sir Drake y donde aún estaba oculto su ultimo manifiesto.

 

Cuando Felipe II recibe la información con la localización aproximada de Diego del Castillo y en su lecho de muerte en 1598, da una última orden a Hilario Posada, la de liderar la búsqueda de la Mano de Dios y los Malditos de Mareas Perdidas, poco después de esta orden Felipe II muere, el nuevo rey de España Felipe III no estaba convencido sobre la historia en torno a Diego del Castillo y la veracidad de los cargos que se le imputaban, aunque tampoco justificaba la huida del Castillo robando el mejor barco de España, pero además no justificaba el uso de tantos recursos de la armada española para encontrar a Diego del Castillo cuando España estaba en guerra contra Inglaterra, por lo que suspende la última orden de Felipe II de encontrar Lejanía y ordena a Hilario Posada reunirse con la flota española, pero Hilario Posada hace casi omiso  de esta orden de Felipe III y prosigue en su cruzada personal de encontrar a los Malditos de Mareas Perdidas

 

vasa-capsizing.jpgEl 28 de julio de 1599 comienza una trágica página en la historia de Lejanía, y el último episodio de Diego del Castillo, Hilario encuentra la niebla y sabiendo que era una clara señal se haber encontrado Lejanía, la atraviesa, encontrando por fin el grupo de islas por tanto tiempo ocultas, la Mano de Dios ahora  bajo el gobierno de Fernando Crus, se enfrenta a la flota de Hilario Posada y, a pesar de superar a cualquier de los barcos de la flota española, no puede derrotarlos a todos, tras hundir 5 barcos españoles combatiendo como héroes hasta su último aliento, la Mano de Dios finalmente sucumbe enfrentándose solo a toda una armada con su misma bandera en alguna parte del paso a Mareas Perdidas al sur de Lejanía, muchos de estos hundimientos y el mítico, y temido Mano de Dios que había pasado de ser el navío insignia de la armada española a protector de Lejanía, había encontrado finalmente su sangriento final y aun hoy no se han hallado el lugar donde reposan sus restos en el lecho del mar.

 

Cuando Hilario Posada desembarca en Lejanía  toma a todos por sorpresa y apenas hay resistencia para los aguerridos Tercios españoles,  Diego del Castillo por su ya avanzada edad, estaba retirado, viviendo en la costa con Ashra su mujer y sus 3 hijos, Jalek, Janna y Basilio, él y todos los Malditos de Mareas Perdidas son arrestados y da comienzo lo que parecía más una sangrienta venganza que un acto de justicia, todos fueron decapitados, sus cuerpos arrojados al mar sin cristiana sepultura y sus cabezas se distribuyeron por todas las islas de Lejanía colgadas en picas pudriéndose bajo el sol tropical, 9 días después todas las cabezas habían desaparecido, se cree que fueron recuperadas por los indígenas para darles sepultura pero jamás fueron encontradas.

 

Desde ese día comenzó a ocurrir un extraño fenómeno en Lejanía, esa niebla misteriosa que parecía tener vida propia con el propósito de proteger las islas, comenzó a acercarse cada noche hasta cubrir como un manto de muerte todas las islas, cuando esto ocurría se escuchaban lamentos fantasmales y gritos de dolor, entonces a las personas comenzaban a ocurrirles cosas terribles e inexplicables, las personas caían inconscientes en un sueño profundo hasta la mañana siguiente y muchos de ellos encontrado una muerte súbita y misteriosa que aun hoy no se ha podido explicar, los que se resguardaban en sus casas estaban a salvo pero igualmente perdían la conciencia hasta el amanecer, con el alba al despejarse la niebla comenzaron a encontrar los cuerpos de los desprevenidos que no habían logrado encontrar refugio a tiempo, algunos despertando sin recordar nada de lo que había ocurrido, y otros muertos con horribles expresiones de dolor y miedo grabadas en sus rostros, la primera víctima de este extraño suceso fue precisamente Hilario Posada quien muere bajo el manto de la niebla en su primera noche en Lejanía después de consumar su venganza, las leyendas indígenas cuentan que los Malditos de Mareas Perdidas, conformados por Diego del Castillo, los 134 tripulantes que se encontraban en la Mano de Dios, y los 76 que se encontraban en tierra, quienes fueron malditos, traicionados por el rey Fernando II y vil mente asesinados por Hilario Posada, no han logrado encontrar reposo para sus almas, y se han unido a la misteriosa y perpetua niebla para continuar en su misión de proteger a Lejanía, nadie lo sabe, pero esto ocurre hasta el día de hoy, incluso hay quienes aseguran haber visto el fantasma de la Mano de Dios navegando entre la niebla patrullando las aguas de Lejanía como lo hizo hasta su ultimo día.

Empel-01-baja-bis.jpg

 

Incluso los que estamos del lado de la ciencia y la razón, que nos negamos a creer que las 211 almas en pena de los malditos de Mareas Perdidas, se habrían fundido con la misteriosa niebla para proteger Lejanía y reclamar la vida a los hombres y mujeres de negro corazón, ciertamente no podemos explicar este fenómeno, se han realizado cientos de pruebas con los equipos más modernos en busca de alguna toxina en la niebla pero no se ha encontrado nada, y debo confesar que todos en algún momento hemos llegado a sentir dudas de la ciencia para abrirle paso a la leyenda, ya que al ver a la niebla acercarse sentimos miedo y no podemos evitar pensar en Diego del Castillo y sus marineros, y corremos como todos para huir de la niebla encontrando refugio, pensamos que tiene que haber algo más, pero mientras tanto, lo cierto, es que cada día, cerca de la media noche, todos abandonamos nuestro intelecto científicos para unirnos a la superstición y rezar por Diego del Castillo y los Malditos de Mareas Perdidas.

 

Escrito por Amandas Crusader

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editorial Montehuka Estado de Lejanía USA apartado postal 3118.

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